martes, 24 de octubre de 2017

Mamás que trabajan, cuidado con la culpa

Corren de un lado para otro todo el día. No se detienen más que para lo indispensable. Pero durante el trayecto de la escuela de sus hijos al trabajo no dejan de cuestionarse si estarán haciendo bien las cosas. Dudan, se mortifican, tienen ganas y talento para crecer profesionalmente pero su vocación de mamás arrasa con sus deseos. “Primero mis hijos” piensan con un gran sentimiento de culpa. Sus vidas transcurren entre llantos infantiles, portazos de adolescentes, permisos, castigos, negociaciones, preocupaciones por la tos de la hija y las múltiples exigencias laborales.

Solamente las mujeres que son mamás y trabajan fuera de casa saben todos los malabares que son necesarios para cuidar hijos, atender casa y formar parte del ejército de las asalariadas.

Post relacionados:

La responsabilidad de la paternidad Conversemos con los adolescentes

Disciplina y límites: mapas de amor

Sea un papá efectivo y afectivo

Disponible solo en versión Google Books, ahí puedes guardar en tus favoritos. Ingresar

No hay comentarios:

 
Technorati Profile