sábado, 24 de junio de 2017

Trastornos de ansiedad en niños y adolescentes naturaleza, desarrollo, tratamiento y prevención

ace no muchos años se pensaba que los trastornos de ansiedad en niños eran un problema raro y de impacto relativamente bajo. Es por ello que nuestro conocimiento empírico sobre la ansiedad infantil es menos amplio que para dichos trastornos en los adultos. Sin embargo, en los últimos 15 a 20 años se ha observado un aumento dramático en el número de estudios que abordan la ansiedad en los niños, y actualmente estamos construyendo una buena comprensión de la naturaleza, desarrollo y tratamiento de estos trastornos. Más recientemente, el interés ha comenzado a centrarse inclusive en la posible prevención de la ansiedad y, dada la coexistencia entre ansiedad y depresión, así como la continuidad entre la niñez y la edad adulta, este trabajo tiene implicaciones de largo alcance para la prevención de los problemas internalizantes a lo largo de la vida.

Comparado con la investigación en el ámbito de los adultos, que tiende a dividir los trastornos de manera muy específica, en el ámbito de los niños y de los adolescentes hay una tendencia más común a examinar la ansiedad de forma relativamente amplia y en muchos casos a examinar los trastornos internalizantes como un todo. Por lo tanto, en este capítulo, hablaré de los trastornos de ansiedad en la mayoría de los casos de manera muy amplia y consideraré los factores relevantes para todos los trastornos de ansiedad, como grupo. Esto se refiere especialmente al tratamiento, en cuyo caso las intervenciones psicológicas con mayor apoyo empírico han tendido a incluir a los niños dentro de toda la gama de trastornos de ansiedad. Sin embargo, dado que los otros capítulos de este libro se enfocan en el trastorno obsesivo compulsivo, los síntomas postraumáticos y la ansiedad por separación, me centraré, en lo posible, de manera más directa en los trastornos restantes: ansiedad generalizada, ansiedad social y fobias específicas. Para minimizar la repetición, utilizaré de manera general los términos ansiedad en los niños o ansiedad infantil para referirme a la ansiedad en niños y adolescentes, a menos que sean necesarias las distinciones específicas por edad.

La característica principal de los trastornos de ansiedad es la evitación. En la mayoría de los casos, esto incluye evitación manifiesta de situaciones específicas, lugares o estímulos, pero también puede implicar formas más sutiles de evitación, tales como la indecisión, la incertidumbre, el retraimiento o actividades ritualizadas.

Estos comportamientos son relativamente consistentes en todos los trastornos pero la diferencia clave entre los trastornos específicos es el detonante de esta evitación. La evitación va generalmente acompañada de componentes afectivos de temor, angustia o timidez. Algunos niños, sin embargo, especialmente los más jóvenes, pueden tener dificultades para verbalizar estas emociones. La ansiedad se produce debido a la expectativa de que algún evento peligroso o negativo está a punto de ocurrir, en otras palabras, a una anticipación de amenaza. Por lo tanto, al identificar a un niño ansioso, es crucial determinar si la evitación se produce debido a una expectativa de algún tipo de amenaza. Por ejemplo, dos niños pueden decir que no quieren ir a la escuela. En uno de los casos esto parece deberse al hecho de que se divierte más yendo a las tiendas con sus amigos, mientras que en el segundo caso, parece deberse a una creencia de que otros niños se burlan de él. A pesar de que superficialmente ambos parecen querer evitar la escuela, el primer caso no reflejaría ansiedad ya que su comportamiento no está motivado por una amenaza percibida.

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