lunes, 4 de julio de 2016

El niño dificil: Cómo entenderlo y desarrollar sus cualidades Stanley Turecki, Leslie Tonner


Los niños difíciles son normales. No tienen perturbaciones emocionales, problemas mentales ni lesiones cerebrales. Los niños difíciles son así por carácter congénito. Esto equivale a su temperamento innato.Cuando nos referimos al comportamiento o a las emociones de un niño en desarrollo, tenemos que tener cuidado con los rótulos.

Es importante tener en cuenta el temperamento. El temperamento es básicamente, las características innatas de comportamiento del individuo, está relacionado con la estructura y con el funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, la corteza prefrontal es el área responsable en cierta medida del auto control y hay indicios de que las imágenes de esta área del cerebro son diferentes en niños con dificultades de autocontrol. Sin embargo, es claro que aunque el niño nazca conciertas “conexiones establecidas” cambian según la interacción con el medio. La experiencia altera sutilmente la estructura misma del cerebro.

El niño difícil no actúa como lo hace porque el niño lo haga a propósito. Muchas veces estos niños tienden a quedar atrapados en ciertos patrones de comportamiento y los padres a su vez determinadas respuestas a los mismos comportamientos dando lugar a un circulo vicioso. La interacción negativa agrava las actitudes difíciles. La atención negativa refuerza el comportamiento negativo, lo cual a su vez aumenta la atención negativa.

Uno de los efectos secundarios de la interacción negativa es el problema de autoimagen que se puede formar en algunos de estos niños, pueden llegar a comportarse como si no gustaran de sí mismos. Pueden incluso llegar a hacer trampas para lograr hacer las cosas bien. Paradójicamente los niños que se comportan como tiranos en la casa tienen generalmente una baja autoestima.

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