miércoles, 17 de diciembre de 2008

Libro guía para mejorar la relación de pareja - gratis 2º parte


APRENDER A ESCUCHAR SIN ENOJARSE


Un hombre puede tener éxito en satisfacer las necesidades primarias de amor de una mujer, en primer lugar, a través de la comunicación. Tal como lo hemos analizado anteriormente, la comunicación resulta especialmente importante en Venus. Para lograrla es preciso aprender a escuchar los sentimientos de una mujer, derramando sobre ella mucho cuidado, comprensión, respeto, devoción, reafirmación y tranquilidad.

Uno de los problemas más grandes para los hombres cuando intentan escuchar a las mujeres es que se sienten frustrados o enojados porque olvidan que las mujeres son de Venus y se comunican de diferente manera. El cuadro siguiente destaca algunas manera de recordar dichas diferencias y presenta algunas sugerencias sobre lo que hay que hacer.


COMO ESCUCHAR SIN ENOJARSE


Que hay que recordar:

1. Recuerde que la ira surge por no comprender el punto de vista de la mujer, y eso nunca es culpa de ella.

2. Recuerde que los sentimientos no siempre tienen sentido de inmediato; no por ello dejan de ser válidos o no necesitan empatía.

3. Recuerde que la ira puede surgir por no saber que hacer para mejorar las cosas. Aun cuando ella no se sienta inmediatamente mejor, resulta útil escucharla y comprenderla.

4. Recuerde que no tiene por que estar de acuerdo para comprender su punto de vista o para ser apreciado como buen oyente.

5. Recuerde que no tiene por que comprender plenamente el punto de vista de ella para tener éxito en ser un buen oyente.

6. recuerde que usted no es responsable por la forma en que ella se siente. Puede parecer como si ella le echara la culpa, pero en realidad lo que necesita es ser comprendida.

7. Recuerde que si ella lo hace enojar realmente es porque probablemente no confía en usted. En lo muy profundo hay una niñita asustada que tiene miedo de abrirse y ser herida y que necesita su bondad y su comprensión.


Que hacer y que no hacer


1. Asuma la responsabilidad de comprender. No le eche la culpa a ella por sentirse perturbado. Comience de nuevo tratando de comprender.

2. Respire hondo, ¡No diga nada! Relájese y no trate de controlar nada. Trate de imaginar como se sentiría si viera el mundo a través de los ojos de ella.

3. No la culpe por no sentirse mejor con sus soluciones. ¿Cómo puede sentirse mejor si las soluciones no son lo que ella necesita? Resista el impulso de ofrecer soluciones.

4.Si desea expresar un punto de vista diferente, asegúrese de que ella haya concluido y luego formule su punto de vista antes de ofrecer el suyo. No levante la voz.

5. Hágale saber que no entiende pero que quiere hacerlo. Asuma la responsabilidad de no entender, no la juzgue ni sugiera que es imposible entenderla.

6. Absténgase de defenderse hasta que ella siente que entiende y se interesa por ella. En ese momento si podrá explicarse o disculparse con ella.


1. No discuta sus sentimientos y opiniones. Tómese su tiempo y analice las cosas más tarde, cuando haya menos carga emocional.

Practique la técnica de la Carta de Amor tal como se las describe en el capítulo 11.

Cuando un hombre puede escuchar los sentimientos de una mujer sin enojarse y sin sentirse frustrado, le esta ofreciendo a su mujer un maravilloso regalo. Hace que ella se sienta segura al expresarse. Cuanto más pueda ella expresarse, mas escuchada y comprendida se sentirá y tanto más estará en condiciones de brindarle al hombre la confianza. La aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento que necesita.



COMO TRANSMITIRLE CONFIANZA A UN HOMBRE


Así como los hombres tienen que aprender el arte de escuchar para satisfacer las necesidades de amor fundamentales de las mujeres, las mujeres tienen que aprender el arte de transmitir confianza. Cuando una mujer se asegura el apoyo de un hombre, le brinda a este la posibilidad de ser todo lo que puede ser. Un hombre siente que posee esas facultades cuando alguien confía en él, cuando es apreciado, aceptado, admirado, aprobado y alentado.

Como en el caso de nuestra historia del caballero de brillante armadura, muchas mujeres tratar de ayudar a su hombre mejorándolo,
pero en realidad lo debilitan o lo lastiman en forma inadvertida. Cualquier intento de cambiarlo hace que desaparezcan la confianza, la aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento afectuosos que constituyen sus necesidades fundamentales.

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo. Ciertamente uno puede querer que cambie; pero no actúe guiada por ese deseo. Solo si él solicita directa y específicamente algún consejo se encuentra abierto a recibir asistencia para cambiar.

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo.


OFREZCA CONFIANZA NO CONSEJOS


En Venus, el hecho de ofrecer un consejo es considerado como un gesto afectuoso. Pero no en Marte. Las mujeres tienen que recordar que los marcianos solo ofrecen consejos si se los solicitan en forma directa. Una forma de mostrar amor es confiar en que el otro marciano resuelva sus problemas por su propia cuenta.

Esto no significa que una mujer deba reprimir sus sentimientos. Es lógico que ella se sienta frustrada o incluso enojada siempre que no intente cambiarlo. Cualquier intento de cambiarlo resulta negativo y contraproducente.

Cuando una mujer ama a un hombre, a menudo comienza a tramar perfeccionar su relación. En su exuberancia convierte a su pareja en el blanco de sus perfeccionamientos. Comienza un proceso gradual que apunta a rehabilitarlo lentamente.


POR QUE LOS HOMBRES SE RESISTEN A CAMBIAR


La mujer trata de cambiar o de perfeccionar al hombre de muchas maneras. Piensa que sus intentos de cambiarlo son afectuosos, pero él se siente controlado, manipulado, rechazado y no amado. Él la rechazará obstinadamente porque siente que ella lo rechaza a él. Cuando una mujer trata de cambiar a un hombre, este no recibe la confianza y la aceptación que realmente necesita para cambiar y crecer.

Cuando hago la pregunta en una sala llena de cientos de hombres y mujeres, todos afirman haber tenido la misma experiencia cuanto más trata una mujer de cambiar a un hombre, mas resistencia encuentra.

El problema es que cuando un hombre se resiste a sus intentos de perfeccionarlo, la mujer malinterpreta su respuesta. Piensa erróneamente que él no quiere cambiar, probablemente porque no la ama lo suficiente. Sin embargo, la verdad es que él se resiste a cambiar porque cree que no es lo suficientemente amado. Cuando un hombre siente que recibe confianza, aceptación, aprecio, y demás, comienza a cambiar, a crecer y a mejorar en forma automática.



DOS TIPOS DE HOMBRE / UN TIPO DE COMPORTAMIENTO


Existen dos tipos de hombres. Uno se transformará en una persona increíblemente obstinada y defensiva cuando una mujer trata de cambiarlo, mientras que el otro se mostrará de acuerdo en cambiar pero más tarde se olvidará y regresará a su antiguo comportamiento. Un hombre o bien se resiste en forma activa o en forma pasiva.

Cuando un hombre no se siente amado tal como es, repetirá, ya sea en forma consciente o inconsciente, el comportamiento que no es aceptado.

Experimenta un impulso a repetir el comportamiento hasta sentirse amado y aceptado.

Para que un hombre pueda mejorar necesita sentirse amado con aceptación. De lo contrario se defiende y sigue siendo él mismo. Necesita sentirse aceptado tal como es y luego, por sus propios medios, buscará formas de mejorar.


LOS HOMBRES NO QUIEREN SER MEJORADOS


Así como los hombres quieren explicar porque las mujeres no deberían sentirse perturbadas, las mujeres quieren explicar por que los hombres no deberían comportarse de la manera en que lo hacen. Así como los hombres pretenden erróneamente “componer” a las mujeres, estas tratan equivocadamente de “perfeccionar” a los hombres.

Los hombres ven el mundo a través de ojos marcianos. Su lema es: “No lo arregles si no esta descompuesto”. Cuando una mujer trata de cambiar a un hombre, este recibe el mensaje de que ella piensa que esta “descompuesto”. Esto hiere al hombre y lo coloca en una posición muy defensiva. No se siente amado ni aceptado.

Un hombre necesita ser aceptado más allá de sus imperfecciones. Aceptar las imperfecciones de una persona no resulta fácil, en especial, cuando vemos de que manera podría mejorar. Sin embargo, esto se torna más fácil cuando comprendemos que la mejor manera de ayudarlo a crecer es abandonar la idea de tratar de cambiarlo de alguna manera.

El cuadro siguiente enuncia las maneras en que una mujer puede apoyar a un hombre en su crecimiento y cambio, abandonando el intento de cambiarlo de alguna forma:



COMO ABANDONAR LA IDEA DE TRATAR DE CAMBIAR A UN HOMBRE


Lo que ella necesita recordar


1. Recuerde: no le haga demasiadas preguntas cuando él se encuentre perturbado; de lo contrario sentirá que esta tratando de cambiarlo.

2. Recuerde: abandone la idea de tratar de mejorarlo de cualquier modo que sea. Para crecer, él necesita su amor y no su rechazo.

3. Recuerde: cuando usted ofrece consejos no solicitados, él puede sentir falta de confianza, control o reclamo.

4. Recuerde: cuando un hombre se torna obcecado y se resiste al cambio, no se siente amado; teme admitir sus errores por miedo a no ser amado.

5. Recuerde: si usted hace sacrificios esperando que él haga lo mismo por usted, él se sentirá entonces presionado a cambiar.

6. Recuerde: usted puede compartir sentimientos negativos sin tratar de cambiarlo. Cuando él se siente aceptado le resulta más fácil escuchar.

7. Recuerde: si usted le da instrucciones y toma decisiones por él, se sentirá corregido y controlado.


Lo que ella puede hacer


1. Ignore que él esta perturbado o menos que él quiera hablar del tema. Muestre algún interés inicial, pero no demasiado, como una invitación a hablar.

2. Confíe en que él crecerá por sus propios medios. Comparta sentimientos pero sin la exigencia de que cambie.

3. Practique la paciencia y confíe en que él aprenderá por su cuenta lo que necesita aprender. Espere hasta que él solicite su consejo.

4. Practique mostrándole que no tiene que ser perfecto para mejorar su amor. Practique el perdón. (Véase capítulo 11)

5. Practique hacer cosas por su cuenta sin depender de él para sentirse feliz.

6. Cuando comparta sentimientos, hágale saber que no esta tratando de decirle que tiene que hacer sino que quiere que él tome en cuenta sus sentimientos.

7. Relájese y entréguese. Practique la aceptación de la imperfección. Haga que los sentimientos del hombre sean más importantes que la perfección y no sermonee ni corrija.

Cuando hombres y mujeres aprenden a apoyarse mutuamente en las formas que resultan más importantes para sus necesidades propias y únicas, el cambio y el crecimiento se tornan automáticos. Con un mayor conocimiento de las seis necesidades fundamentales de su pareja, uno puede reorientar su apoyo afectuoso según sus necesidades y lograr que sus relaciones se vuelvan mucho más fáciles y satisfactorias.


9. CÓMO EVITAR LAS DISCUSIONES


Uno de los desafíos más difíciles en nuestras relaciones afectivas es el manejo de las diferencias y los desacuerdos. A menudo, cuando las parejas no están de acuerdo, sus diferencias pueden transformarse en discusiones y luego, sin mucho aviso, en verdaderas batallas. De repente, dejan de hablar en forma afectuosa y automáticamente comienzan a herirse mutuamente: se culpan, se quejan, exigen, caen en el resentimiento y en la duda.

Hombres y mujeres que discuten en esa forma no solo hieren sus sentimientos sin que perjudican su relación. Así como la comunicación constituye el elemento más importante en una relación, las discusiones pueden ser el elemento más destructivo, porque cuanto más cerca estamos de alguien más fácil resulta herirlo o ser herido.

Para todos los fines prácticos recomiendo especialmente a todas las parejas que no discutan. Cuando dos personas no están, involucradas sexualmente les resulta más fácil conservar las distancias y ser objetivas en el momento de discutir o debatir. Pero cuando las parejas involucradas y, en especial, sexualmente, discuten, pueden con facilidad tomar las cosas en forma personal.

Como pauta básica: no discuta nunca. En lugar de ello, analice los pro y los contra de algo. Negocie lo que quiere pero no discuta. Es posible ser sincero, abierto, expresar incluso sentimientos negativos sin discutir ni pelear.

Algunas personas se pelean todo el tiempo y gradualmente su amor muere. En el otro extremo, algunas parejas suprimen sus sentimientos sinceros a fin de evitar el conflicto y no discutir. Como resultado de suprimir sus verdaderos sentimientos, también pierden contacto con sus sentimientos afectuosos. Una pareja esta librando una guerra mientras que la otra esta pasando por una guerra fría.

Es mejor que una pareja encuentre un equilibrio entre esos dos extremos. Al recordar que somos de diferentes planetas y al desarrollar así buenas comunicaciones, resulta posible evitar discusiones sin tener que suprimir los sentimientos negativos y las ideas y deseos conflictivos.


QUÉ OCURRE CUANDO DISCUTIMOS


Si uno no comprende que los hombres y las mujeres son diferentes resulta muy fácil iniciar discusiones que lastiman no sólo a nuestra pareja sino a uno mismo. El secreto para evitar las discusiones es la comunicación afectuosa y respetuosa.

Las diferencias y los desacuerdos lastiman menos que la forma en que uno los comunica. Idealmente, una discusión no tiene porque lastimar; por el contrario, puede ser simplemente una atractiva conversación que exprese nuestras diferencias y desacuerdos. (Resulta inevitable que en algunos momentos las parejas tengan diferencias y desacuerdos.) Pero desde un punto práctico, la mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos ya están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo.

En forma inadvertida comienzan a lastimarse mutuamente; lo que pudo haber sido una discusión inocente, fácilmente resuelta con una mutua comprensión y aceptación de las diferencias, degenera en una batalla. Se niegan entonces a aceptar o comprender el contenido del punto de vista de su pareja por la manera de enfocar la situación.

La salida para una discusión implica ampliar o restringir nuestro punto de vista a fin de integrar el punto de vista del otro. Para llevar a cabo dicha restricción necesitamos sentirnos apreciados y respetados. Si la actitud de nuestra pareja no es afectuosa, nuestra autoestima puede sentirse realmente herida al incorporar su punto de vista.

La mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo.

Cuánto mayor intimidad tengamos con alguien, más difícil resulta escuchar objetivamente su punto de vista sin reaccionar ante sus sentimientos negativos. Para protegernos del hecho de sentirnos indignos de su respeto o aprobación, surgen defensas automáticas para resistirse al punto de vista del otro. Aun cuando estamos de acuerdo con su punto de vista, podemos obstinadamente persistir en la discusión.


POR QUÉ LASTIMAN LAS DISCUSIONES

No es lo que decimos lo que lastima, sino como lo decimos. En general, cuando un hombre siente que se lo pone en tela de juicio, su atención se centra en hacer lo correcto y olvida ser afectuoso. Automáticamente su capacidad para comunicarse en un tono afectuoso, respetuoso y tranquilizador disminuye. No toma conciencia ni del poco interés que demuestra ni del nivel de dolor que le causa a su pareja. En esos momentos, un simple desacuerdo puede parecerle a la mujer como un ataque; un pedido se transforma en una orden. Naturalmente, la mujer se resiste ante esa actitud poco afectuosa aun cuando, en otra circunstancia, se hubiese mostrado receptiva al contenido de las palabras d su pareja.

Un hombre lastima inadvertidamente a su pareja al hablar en forma despreocupada y luego cuando trata de explicar por que ella no tendría que sentirse perturbada. Supone erróneamente que ella no acepta el contenido de su punto de vista cuando, en realidad, lo que a ella le molesta es su tono poco afectuoso. Por no entender su reacción, él se centra más en explicar el mérito de lo que esta diciendo en lugar de corregir la manera en que lo esta expresando.

No tiene ni idea de que es él el que esta iniciando una discusión; piensa que es ella la que esta discutiendo con él. Defiende su punto de vista mientras ella se defiende de sus agudas expresiones que le resultan dolorosas.

Cuando un hombre no respeta los sentimientos de dolor de una mujer, la invalida y aumenta el dolor de su pareja. Le resulta difícil comprender su dolor porque él no es tan vulnerable a los comentarios y los tonos de despreocupación. Por consiguiente, un hombre ni siquiera puede llegar a darse cuenta de hasta que punto esta lastimando a su pareja, provocando así el rechazo de esta.

Asimismo, las mujeres no se dan cuenta de cómo pueden lastimar a los hombres. A diferencia del hombre, cuando una mujer siente que es puesta en tela de juicio, el tono de su discurso expresa automáticamente desconfianza y rechazo. Ese tipo de rechazo resulta más doloroso para un hombre, en especial cuando se encuentra emocionalmente involucrado.

Las mujeres inician e intensifican las discusiones compartiendo primero los sentimientos negativos acerca del comportamiento de su pareja y ofreciendo luego consejos no solicitados. Cuando una mujer no modera sus sentimientos negativos con mensajes de confianza y aceptación, un hombre responde negativamente, dejando confundida a la mujer. Nuevamente ella no se da cuenta de hasta que punto la falta de confianza resulta dolorosa para su pareja.

Para evitar la discusión tenemos que recordar que nuestra pareja no rechaza lo que estamos diciendo sino la manera como lo estamos diciendo. Hacen falta dos personas para discutir, pero solo una para detener la discusión. La mejor manera de detener una discusión en cortar por lo sano. Debe asumirse la responsabilidad de reconocer cuando un desacuerdo se esta transformando en una discusión. Deje de hablar y haga una pausa. Reflexione sobre la manera en que se esta acercando a su pareja. Trate de entender de que manera no le esta dando lo que necesita. Luego, transcurrido cierto tiempo, regrese y hable de nuevo en forma afectuosa y respetuosa. Las pausas nos permiten tranquilizarnos, curar nuestras heridas y concentrarnos antes de comunicarnos nuevamente.

Fuente




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2 comentarios:

Porque todas las mujeres somos Princesas ♥ dijo...

Lei ese libro y me encanto ♥

TAG dijo...

Buen alias el tuyo, saludos y gracias por dejar tu comentario

 
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