viernes, 19 de septiembre de 2008

El Arte de Amargarse la Vida descarga el libro gratis

Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo. Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir «buenos días», nuestro hombre le grita furioso: «¡Quédese usted con su martillo, so penco!»
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El Arte De Amargarse La Vida
¿Quién no ha convertido alguna vez los sucesos cotidianos en insoportables y los eventos triviales en desmesurados? Amargarse la vida es muy fácil. Pero desarrollar el arte de amargarse la vida de manera sistemática y consistente demanda cierto aprendizaje, muchas veces inconsciente y, las más, de manera consciente.

En principio, todos queremos ser muy felices. Watzlawick nos invita a descubrir las causas por las cuales hacemos de los sucesos ordinarios y frecuentes de la vida enormes montañas repletas de angustia: «Sé fiel a ti mismo», es decir, sólo tu opinión es la correcta. «No tardarás en descubrir que el mundo va de mal en peor», porque el hecho mismo de que te sugieran algo será motivo de rechazo. «Ver el pasado con un filtro» propiciará que el aspirante a la vida amarga sólo contemple la juventud perdida, edad de oro que se fue para no volver.

La trama de fondo se ancla en la explicación de los juicios que usualmente efectuamos acerca de la conveniencia o disconveniencia de los eventos que ocurren a nuestro alrededor.

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Descarga el libro
de Paul Watzlawick

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1 comentario:

Anónimo dijo...

hola el link esta roto
podrian volver a subirlo
baje una version pero es de 40 paginas. gracias
si laguien lo tiene me lo podria enviar a mi mail
duartevargas3@hotmail.com

 
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