martes, 29 de julio de 2014

Introducción a la terapia de esquemas


Existen grandes dificultades dificultades dificultades en la aplicación de los tratamientos psicoterapéuticos en los pacientes con diagnósticos de trastornos de la personalidad y con trastornos severos/crónicos.

Ese documento es un seminario que desarrolla la terapia de esquemas, su relación con la neurociencia, su aplicación en el tratamiento de traumas 

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lunes, 28 de julio de 2014

Mitos que ocasionan ruptura en las parejas


Lazarus, recopilo una serie de mitos o creencias erróneas que estaban causando una influencia negativa e incluso rupturas en muchas parejas. Estos mitos maritales son errores cognitivos (en la forma de pensar) que pueden afectar desfavorablemente a los integrantes de la pareja provocando afecciones biológicas (ej. Ulceras o tensiones severas), en las sensaciones (ej. falta de deseo sexual), en las percepciones (ej. visión negativa del futuro), en las conductas (ej. fatiga) y en la vida social (ej. aislamiento en la pareja o repercusiones negativas en la vida laboral). 

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Las cartas asociativas


Las cartas asociativas o cartas proyectivas o también llamadas cartas kesem, son un grupo de cartas que conjuntamente forman un género o saga.

Las cartas más conocidas y más extendidas son las cartas oh sobre todo ya que fueron las primeras en salir y porque son las más versátiles, es decir se pueden aplicar en todas las áreas de uso pudiendo incluso combinarse con otras cartas.

Las cartas asociativas son las siguentes: OH - Tandoo - Cope - Persona - Personita - Morena - Saga - Mithos - 1001 - Shen Hua - Ecco - Habitat - Bosch - Beauregard - Lydia Jacob - Tahiti

Este grupo de cartas se diferencian entre si por las distintas temáticas, colores y estilos de pintura. Algunas cartas asociativas incorporan otros mazos de cartas que pueden ser de palabra como en el caso de las cartas Oh, de acción como en Morená, o de relación como en persona o personita.

Cada grupo de cartas aunque diferentes en temática y expresión artística, se pueden combinar entre sí. Estas cartas son como módulos que se pueden usar solos o conjuntamente. La combinación de las cartas como entre los diferentes módulos abren infinitas posibilidades nuevas de juego.

Filosofía de juego

Las cartas asociativas o cartas proyectivas no son juegos corrientes, no se puede ganar por puntos, ni son juegos estratégicos, ¡ni se pierde, ni se gana!

No existen significados determinados; cada jugador interpreta sus propias cartas pero no las de los demás. Estos juegos de cartas son como libros sin escribir que nos llevan a la interpretación y a la expresión.

Las cartas asociativas se pueden utilizar con cualquier persona tanto con adultos como con niños.

 Ely Raman conoce en 1983 a Moritz Egetmeyer, psicólogo humanista, que entonces vivía en una pequeña isla al norte de Vancouver, como Moritz Egetmeyer tenía conocimientos acerca de la dinámica de la personalidad, supo reconocer en las cartas de Ely Raman un instrumento terapéutico que hacía tiempo él deseaba para dar vida al proceso de búsqueda y descubrimiento del verdadero "yo". Es por eso que Ely Raman las define como "abarcadoras de vida".

En 1984 Moriz Egetmeyer fundó OH PUBLISHING en Alemania, ante las dificultades de publicarlas en otras editoriales y así poder acercarlas a todo el mundo. Las cartas OH ya se publican en más de 15 idiomas distintos y son utilizadas por personas y profesionales en más de 36 países.

Actualmente Moritz Egetmeyer máximo exponente de estas cartas, recorre el mundo impartiendo Talleres y dando a conocer tan singular herramienta. A raíz de las cartas oh han ido surgiendo y le han seguido otro tipo de cartas creadas por otros artistas. Algunas de estas cartas también se están utilizando con resultados muy positivos dentro de la terapia.

Por ejemplo se han utilizado las cartas Cope para tratar a las víctimas del sunami de Indonesia y Tahilandia por psicólogos israelíes dirigidos por el Dr. Ofra Ayalon, traumatólogo de fama internacional, autor y entrenador en el campo del trauma y la convivencia con el terrorismo.

Pueden ingresar a la web de Cartas Oh y seguir leyendo sobre cada uno de los tipos de cartas haciendo click en cada una de ellas (puedes presionar en los nombres de las cartas o ingresar a la propia web):


OH - Tandoo - Cope 

Persona - Personita - Morena

Saga - Mithos - 1001 - Shen Hua

Ecco - Habitat - Bosch  

Beauregard - Lydia Jacob - Tahiti 


Otra información en la web de cartas Oh es:

¿Que son las cartas asociativas? copiado en este post

¿Como surgieron estas cartas?

¿En que casos están indicadas?

Metas y principios dentro de un entorno terapeútico

¿Cuáles son sus beneficios?

¿Hay algún estudio sobre estas cartas?

¿Por qué son tan potentes?

¿Cuanto dura una sesión de cartas asociativas? 

¿Cada cuanto se espacia una sesión de cartas asociativas?


¿Hace falta ser un profesional para aprender su uso?

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Las cartas Kesem


Las cartas Kesem son conocidas desde hace más de 20 años en Canadá, Estados Unidos, Europa e Israel. Nacieron a partir de la idea de Ely Raman, un artista plástico canadiense que se propuso sacar el arte de las galerías y, en 1975, pintó un primer mazo con la intención de que las obras tuvieran mayor difusión. Así, comenzó a utilizarlas en actividades grupales con sus amigos. En una oportunidad conoció a Moritz Egetmeyer, un psicólogo alemán, quien vislumbró la utilidad que las cartas podrían tener si se usaban como recurso terapéutico. Desde ese entonces, muchos psicoterapeutas, entre ellos cognitivo conductuales, utilizan estos como recursos de activación de esquemas disfuncionales de los pacientes. "Kesem", cartas de cuento ilustrado que ayudan a guiar la terapia en casos de crisis, también significa "magia". "¿Por qué hablar de magia en psicología? En realidad porque nos da la pauta de que las cartas producen en los pacientes un efecto distinto de lo ya conocido".

 Uno de los mazos, el único de aplicación muy específica, se llama Cope (Afrontamiento), fue diseñado por Egetmeyer, Ofra Ayalon, doctora en psicología israelí y Marina Lukyanova, artista rusa. 

En el mundo psicólogico el hecho de que estos tres autores provengan de países que estuvieron tan expuestos a circunstancias terriblemente conflictivas, explica que en ellos haya surgido la necesidad de desarrollar una herramienta para trabajar en situaciones de trauma". El uso de las cartas facilita la evocación de imágenes situacionales y esquemas inadaptativos inconscientes, producto de experiencias dolorosas denominadas por Young TRAMPAS VITALES.

 Las cartas, en método, funcionan como motivador, no solamente de imágenes relacionadas en su contenido, sino también de una capacidad asociativa tanto en términos de pensamiento como en evocación. Retratos, formas abstractas, paisajes, gráficos de relación, palabras y siluetas son algunos de los contenidos de los mazos que promueven la activación de esquemas o creencias centrales. 

Las cartas permiten que el paciente baje sus barreras de defensa, que es lo que se construye en el discurso cotidiano. Al crecer, ganamos barreras y las cartas ayudan a que los adultos puedan volver a jugar, que es más “inocuo” ante dichas barreras.

 Pautas La estrategia terapéutica consiste en poner a disposición del paciente un determinado mazo, según sus características personales y la situación que se intenta destrabar. El paciente retira una carta al azar y la observa mientras el terapeuta dispara el diálogo a partir del significado que el paciente le da a la imagen. Así, de a poco, se construye el diálogo que el silencio había interrumpido. Se desvirtuaría el uso de las cartas si el terapeuta intentara interpretar lo que le ocurre al paciente a partir de la carta elegida Es él el que describe e interpreta, y el terapeuta es el que escucha el discurso consciente y evalúa el todo." 

Las cartas no son un test, se pueden aplicar en el tratamiento de cualquier patología en adultos y niños. Resultan útiles tanto en grupo, cuando se quiere detectar aquello que impide que el conjunto funcione bien, como individualmente. 

En general, las cartas se suelen introducir en la terapia para entablar el diálogo, la relación y la confianza mutua durante la sesión, y para enfrentar situaciones de conflicto y de estrés para el paciente. Según las investigaciones realizadas en la Universidad de Haifa, las cartas ayudan a desarrollar la imaginación y el pensamiento metafórico, promoviendo la activación de esquemas inadaptativos. Logran que el paciente reflexione sobre el porqué de su descripción. Es habitual que el paciente responsabilice a la carta de la historia que relata, que es donde reside la magia del nombre de este recurso.

 Según la Dra. Laura Landau, psicóloga Argentina radicada en Israel, las cartas por sí solas no indican nada y tampoco son místicas. Tan sólo ayudan a que la persona y el terapeuta puedan poner sobre la mesa un determinado problema para poder seguir adelante, aunque se esté tratando de la crisis más profunda. Dr. Edgar Rodríguez V. 

¿Cómo se crean las “Trampas Vitales” Las “Trampas Vitales” vienen a ser experiencias que pueden generar una serie de conflictos internos, y a su vez promover creencias disfuncionales que se pueden ir arrastrando a lo largo de nuestras vidas, si es que las experiencias del día a día no permiten su elaboración cognitiva afectiva. Recordemos que las creencias centrales negativas son esquemas o patrones complejos que tienen un alto grado de emotividad y afectos dolorosos que no son conscientes, por lo que muchas veces su acceso requiere de intervenciones Psicoterapéuticas, que permitan, no sólo identificar estas creencias, sino reestructurarlos cognitiva y afectivamente de tal manera que podamos llevar una vida dirigida a nuestra realización personal. 

A continuación brindamos las necesidades básicas del desarrollo humano, especialmente en los primero 12 años de vida, de tal manera que podamos entender como se pueden evitar o crea estas “trampas Vitales”. QUÉ NECESITA UN NIÑO PARA CRECER Nuestra infancia no tiene que ser perfecta para que seamos unos adultos razonables bien adaptados. Tal como el doctor W. Winnicott afirmaba, sólo tiene que ser “suficientemente buena”. Un niño tiene ciertas necesidades primordiales como seguridad básica, relación con los demás, autonomía, autoestima, autoexpresión y límites realistas. Si estas necesidades se satisfacen, el niño crece psicológicamente, pero si hay un déficit grave, aparecen los problemas. Nosotros denominamos a estos déficits con el nombre de trampas vitales. La seguridad básica (trampas vitales: abandono, desconfianza, y abuso) Algunas trampas vitales son más importantes que otras, como por ejemplo las que afectan a la seguridad básica. Ésta puede aparecer a una edad tan temprana que incluso un recién nacido puede tenerla. Un aspecto absolutamente primordial para un bebé es sentirse seguro, ya que se trata de una cuestión de vida o muerte. El trato que la propia familia da al niño puede provocar la trampa vital que afecta a la seguridad básica. La amenaza del abandono o del abuso proviene de las personas que son más íntimas, de aquellas que se supone que nos quieren, cuidan y protegen. Las personas que han sido objeto de abusos o abandonadas de niños son las más dañadas. Creen que en cualquier momento una desgracia puede ocurrir, como por ejemplo, que la persona que quieren les haga daño o les abandone. Se sienten vulnerables y frágiles. Es fácil romper su equilibrio. Su estado de ánimo se caracteriza por la intensidad y por cambiar con facilidad, además son impulsivos y autodestructivos. Un niño necesita la seguridad de un ambiente familiar estable, un hogar seguro donde los padres estén presentes de manera previsible, tanto física como emocionalmente. Nadie es despreciado, las discusiones se establecen dentro de los límites razonables y nadie muere o deja al niño solo durante mucho tiempo. Un niño que se siente seguro puede relajarse y confiar. 

La seguridad es un sentimiento esencial que más allá de cualquier influencia externa. Sin este sentimiento, pocas cosas son posibles, ya que no podemos continuar con otros aspectos relativos a nuestro desarrollo personal. Se dedica tanta energía a las preocupaciones relativas a la seguridad que queda muy poca para emprender otras tareas. Las situaciones de inseguridad infantiles son las más peligrosas para reproducir porque conducen de una relación autodestructiva a otra o se evitan del todo. 

Las relaciones con los demás (trampas vitales: privación emocional y exclusión social) Para desarrollar la capacidad de relacionarnos, necesitamos amor, atención, empatía, respeto, cariño, comprensión y una guía para seguir. 

Requerimos estos elementos tanto de nuestra familia como de nuestros amigos y compañeros. Hay 2 maneras de relacionarse con los demás. 1. La primera implica intimidad y se suele establecer con la familia, con la pareja y los buenos amigos, que son nuestros vínculos emocionales más cercanos. En las relaciones más íntimas, sentimos este tipo de unión que ya establecimos con nuestra madre o padre. 2. La segunda manera incluye nuestras relaciones sociales. Se trata de un sentimiento de pertenencia, de encajar en la sociedad. Este tipo de relaciones se establece en círculos de amigos o en la comunidad. Los problemas de relación pueden ser sutiles. A pesar de que aparezca que te adaptas bien, que tengas una familia, un único amor o formes parte de la comunidad, es posible que en el fondo de tu corazón, en tu interior, te sientas distanciado de los demás. Quizá te encuentres muy solo y anheles un tipo de relación que no tienes. Sólo alguien astuto se percataría de que no te relacionas con las personas que están a tu alrededor, mantienes cierta distancia y no permites que nadie se acerque demasiado a ti. Por otro lado, tus problemas pueden ser más extremos: puedes ser un solitario, es decir, una persona que siempre ha permanecido sola. Si tienes problemas en las relaciones con los demás, la soledad es un problema para ti. Quizá crees que nadie te conoce en profundidad ni te quiere o que estás aislado del mundo y que no encajas en ningún sitio. Sientes un gran vacío en tu vida, a pesar de la necesidad que tienes de relacionarte con los demás. 

Autonomía: el funcionamiento independiente (trampas vitales: Dependencia y vulnerabilidad) La autonomía es la habilidad de separarnos de nuestros padres y de funcionar con independencia en el mundo, tal como hacen las personas de nuestra edad. Es la capacidad de comportarse como un individuo con una identidad propia, de dejar nuestra casa y de tener una vida con nuestros objetivos e instrucciones, sin depender del soporte o dirección de nuestros padres. Si creciste en una familia que fomentaba la autonomía, tus padres te mostraron las habilidades para ser autosuficiente, te estimularon a aceptar las responsabilidades y te enseñaron a realizar juicios correctos. Te alentaron a aventurarte en la vida y en la interacción con tus compañeros. Más que sobreprotegerte, te mostraron que el mundo es seguro y la manera de resguardarte en él. Sin embargo, quizá creciste en un ambiente menos saludable donde se te fomentó la dependencia. Es posible que tus padres no te enseñaran las habilidades para ser autosuficiente y que lo hicieran todo por ti, impidiéndote hacer las cosas por ti mismo. Puede que te inculcaran que el mundo es peligroso y que constantemente te adviertan sobre las amenazas y el riesgo de contraer posibles enfermedades. Probablemente no dejaron que buscaras tus inclinaciones naturales y te enseñaron a desconfiar de tus propios juicios para funcionar en la vida. Si la trampa vital de la dependencia te describe, fracasas en la adquisición habilidad para funcionar en el mundo. Quizás tus padres te sobreprotegían, tomaban las decisiones por ti y asumían tus propias responsabilidades. Incluso de forma sutil te perjudicaban, criticándote cada vez que hacías algo por ti mismo. Como consecuencia, no eres capaz de enfrentarte a la vida de un modo competente si no tienes la guía, el consejo y el apoyo de aquellas personas que crees más fuertes y más sabias que tu. Si dejas a tus padres-muchos nunca lo hacen-, te implicas en una relación con otra figura paternal, ya sea tú pareja o tu jefe, que asume el rol de tus padres. Muchas veces las personas dependientes se ven a si mismas como inmaduras o apegadas. No se observan en ellas una identidad separada de la de sus padres o pareja. El estereotipo es la mujer que está completamente absorbida por la vida de su marido y pierde el sentido de su propia identidad. Hace todo lo que él dice. No tiene amigos, intereses u opiniones propias. Cuando habla, se refiere sólo a su marido. Sentirse lo suficiente seguro para aventurarse en el mundo, ser competente y adquirir un concepto de quién somos son los componentes de la autonomía.

 La autoestima (trampas vitales: imperfección y fracaso) La autoestima procede del sentimiento interno de que somos dignos en nuestras vidas personales, sociales y laborales. Surge de sentirnos queridos y respetados en la infancia por nuestra familia, amigos y en la escuela. Idealmente, todos tendríamos que haber tenido infancias que apoyaran nuestra autoestima, haber recibido amor y aprecio de nuestra familia, aceptación de los compañeros y apoyo en la escuela. Deberíamos haber recibido alabanzas y nos tendrían que haber animado sin una excesiva crítica o rechazo. Sin embargo, puede que éste no sea tu caso. Quizás tenías un padre o un hermano que constantemente te criticaba o creías que nada de lo que hacías era aceptable y que no te querían. Puede que tus compañeros te rechazaran y te hicieran sentir que eras poco aceptado. O tal vez, te sentiste como un fracasado en la escuela o en los deportes. Ya en la edad adulta, te puedes sentir inseguro sobre ciertos aspectos de tu vida y no tener confianza en aquellas áreas donde te sientes vulnerable, como las relaciones íntimas, las situaciones sociales o el trabajo. En estas áreas te sientes inferior con respecto a las otras personas. Eres hipersensible a la crítica y al rechazo y los retos te preocupan tanto que los evitas o te enfrentas incorrectamente a ellos. Hay dos trampas vitales que afectan a la autoestima: la imperfección y el fracaso. Éstas se manifiestan con sentimientos de infravaloración en el plano personal y laboral. 

El fracaso como trampa vital implica sentirse insatisfecho en el rendimiento y en el trabajo, ya que existe la creencia de que se tiene menos éxito, aptitudes o inteligencia que sus compañeros. La imperfección como trampa vital comporta un sentimiento de que eres inherente imperfecto, es decir, cuanto más te conozcan, menos te van a querer. La imperfección muchas veces acompaña a otras trampas vitales. Las lesiones que afectan a nuestra autoestima nos hacen sentir vergüenza, que es la emoción predominante en esta esfera. Si tienes la imperfección o el fracaso como trampa vital, vives la vida con la constante vergüenza de ser como eres. La autoexpresión (trampas vitales: subyugación y normas inalcanzables) La autoexpresión es la libertad de expresar nuestras necesidades, sentimientos e inclinaciones naturales. Implica la creencia de que nuestras necesidades cuentan como las de las otras personas y que somos libres de actuar espontáneamente sin una inhibición desmesurada. Asimismo, las personas que se autoexpresan se conceden tiempo para divertirse y jugar, en vez de dedicarse a trabajar y competir sin parar. Si el ambiente de la infancia favorece la autoexpresión, se nos estimula a descubrir nuestros intereses y preferencias naturales. Esto significa que nuestras necesidades y deseos se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones y que se nos permite expresar emociones, como la tristeza y la ira, con tal de que no dañen seriamente a los demás. Si nos dejan estar juguetones y desinhibidos, se nos alienta a mantener el equilibrio entre el juego y el trabajo. Éstos son los valores razonables. Si creciste en una familia que desalentaba la autoexpresión, te castigaron o hicieron que te sintieras culpable cada vez que expresabas tus necesidades o sentimientos, de modo que las preferencias de tus padres prevalecieron sobre las tuyas, te hicieron sentir impotente y te avergonzaron cuando actuabas de forma juguetona o desinhibida. El trabajo y los éxitos eran lo más importante, en detrimento de la diversión y del placer. Tus padres no estaban satisfechos si no hacías las cosas con perfección. Hay 3 signos de que la autoexpresión está restringida: 1. El primero es que te acomodas demasiado a otras personas. Siempre intentas agradar a todo el mundo y eres humilde, casi como un mártir. No pareces interesado en tus propias necesidades y no soportas que nadie sufra, sacrificas tus propios deseos para ayudarles. Puedes hacer tanto por las personas que incluso te sientes culpable de estar contigo. Cuando todo lo que das no es apreciado, es posible que sientas debilidad, pasividad o resentimiento. Estás a merced de las necesidades de las otras personas. 2. Un segundo signo es que estás demasiado inhibido y controlado. Puedes ser un trabajador compulsivo, cuya vida gire alrededor de la profesión u otras tareas. Quizás te esfuerzas para tener una apariencia perfecta, para hacer las cosas correctamente o para mantenerlo todo ordenado y limpio. Es posible que lleves una vida emocionalmente monótona y que suprimas las reacciones naturales a los acontecimientos, ya sea por que sientes que tienes que hacer lo otros desean o porque tienes que cumplir con tus elevadas expectativas. Tienes la sensación de que no te diviertes en la vida y que ésta es sombría y triste. Por alguna razón, no puedes divertirte, relajarte o sentir placer. 

El último signo de que la autoexpresión está restringida es la ira no expresada. El resentimiento crónico puede estar a flor de piel y seguir de forma inesperada, casi sin control. Quizás te sientes deprimido, atrapado en una rutina no recompensada o vacía. Haces todo lo que tienes que hacer, pero no obtienes de ello ningún placer. Los límites realistas (trampa vital: grandiosidad) Los problemas de los límites realistas son completamente distintos a los de la autoexpresión. Cuando no te permiten expresarte, te controlan demasiado, suprimes tus propias necesidades y atiendes a las preferencias de los demás. Como límites realistas, atiendes tanto a tus propias necesidades que no haces caso a al de las otras personas. Puedes hacerlo hasta tal punto que los demás te ven como egoísta, exigente, controlador, egocéntrico y narcisista. Seguramente tienes problemas de autocontrol y tu impulsividad te acarrea dificultades para conseguir objetivos a largo plazo, ya que esperas gratificaciones inmediatas. No toleras la rutina o las tareas aburridas. Aprendiste que eras especial y que tenías derecho a hacerlo todo a tu manera. Tener límites realistas significa “poner límites realistas a tu propia conducta, tanto internos como externos”. Esto incluye la capacidad de entender y de tener en cuenta las necesidades de los demás y de mantener un equilibrio justo entre las propias necesidades y las de los demás, aparte de ejercitar el suficiente autocontrol y disciplina para alcanzar nuestros objetivos y evitar el castigo de la sociedad. Si nuestros padres establecieron límites realistas, remarcaron las consecuencias de nuestra conducta, lo que reforzó nuestro autocontrol y autodisciplina realista. Esto significa que no fueron demasiados permisivos ni permitieron una excesiva libertad, por tanto, nos enseñaron a ser responsables. Asimismo, nuestros padres nos ayudaron a aceptar la perspectiva de los demás y a ser sensibles con sus necesidades. Aprendimos a no perjudicar a las personas innecesariamente y a respetar sus derechos y libertad. Pero quizás no te fomentaron unos límites realistas. Tus padres pudieron ser excesivamente indulgentes y permisivos y te dieron todo lo que querías. Premiaban tu conducta manipuladora siempre que tenías una rabieta para conseguir algo. No te controlaron adecuadamente y permitieron que expresaras tu ira sin ninguna restricción. 

Nunca aprendiste la noción de reciprocidad ni te estimularon a tener en cuenta los sentimientos de los demás. No te enseñaron autodisciplina ni autocontrol. Todos estos errores pueden ser el origen de la trampa vital de la grandiosidad. Es un escenario alternativo, quizás tus padres fueron emocionalmente fríos y no te dieron el afecto necesario. Puede que fueras muy criticado y devaluado, y que desarrollaras la grandiosidad para maquillar o escapar de la privación y la devaluación. La grandiosidad puede estar dañando tu vida, ya que tu pareja, tus amigos o tu jefe pueden terminar hartos de tu conducta y dejarte. 

Si tus problemas de límites incluyen dificultades de autodisciplina y control, incluso tu salud puede estar afectada: podrías fumar demasiado, volverte adicto a las drogas, hacer muy poco ejercicio o comer compulsivamente. Incluso podrías ser arrestado por cometer actos delictivos, tales como asaltar a alguien o conducir bebido. Las faltas de autodisciplina pueden impedir que no logres tus objetivos porque no eres capaz de hacer el trabajo necesario. Las personas con problemas de límites tienden a ser muy culpables. Incluso no reconocen que ellos mimos sean los causantes de sus problemas y culpan a los demás. Además es muy poco probable que alguien con un problema de límites esté leyendo este libro, ya que creen que son las otras personas las que tienen las dificultades, no ellos. Sin embargo, la mayoría de las personas que lean este libro probablemente estén comprometidas con alguien con problema de límites. Reflexionemos e identifiquemos nuestras posibles “Trampas Vitales”.  

Este material ha sido copiado del blog aplicalapsicologiaatuvida
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domingo, 27 de julio de 2014

Efectividad de técnicas cognitivo conductuales en la terapia de niños con tendencia a conductas disociales


El objeto de este trabajo es el de encontrar técnicas que ayuden a evitar o disminuir las conductas disociales que están siendo heredadas o aprendidas por medio de la interacción de los unos con los otros.

También para ver la efectividad que tienen las técnicas cognitivo conductuales dentro de la terapia con niños específicamente en la fase de la infancia intermedia que presentan tendencia a conductas disociales. 

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Habilidades sociales: una aplicación al síndrome de Asperger


Las personas con Síndrome de Asperger presentan dificultades para la comprensión del otro, para ponerse en su lugar, para saber distinguir entre engaño, mentira y verdad. Tienen serias dificultades en habilidades sociales, sobre todo en saber escuchar, guardar los turnos de palabra, interesarse y entender los estados emocionales.

Por este motivo, utilizando la Teoría de la Mente y el Paradigma Cognitivo, a través de historias sociales, conversaciones en forma de historietas, modelaje, … intentaremos ayudar a estas personas a vivir sin estrés sus relaciones sociales para que éstas sean más ajustadas y gratificantes.

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Sentirse mejor. Como afrontar los problemas emocionales con terapia cognitiva


Este pequeño manual pretende serle de ayuda en el aprendizaje de una nueva forma de analizar y manejar sus dificultades emocionales o psicológicas . Puede servir de complemento de una terapia cognitiva realizada por un psicólogo o psiquiatra experto , o ser utilizado por si mismo como libro de autoayuda.

     También puede ser de utilidad para aquellos terapeutas; psiquiatra, psicólogo, médico generales, enfermeros psiquiátrico, etc.. que desee realizar un primer acercamiento a este tipo de terapia. 

     El texto se estructura en varios capítulos, agrupados en una sección teórica y otra práctica.

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Programa de actuación cognitiva integral en demencias



Las demencias en general, y la enfermedad de Alzheimer (EA) en concreto, se definen como un trastorno neuro-degenerativo irreversible que ocasiona un deterioro global persistente, y cuya consecuencia son alteraciones en el carácter, cognición, conducta y personalidad. Además, produce un grave deterioro de la vida social, laboral y cotidiana de la persona afecta, e interfiere el autogobierno de la misma.

Si la enfermedad es heterogénea y no hay dos enfermos iguales -especialmente en las primeras fases de la enfermedad-, los procesos de evaluación y las consecuentes intervenciones que se planifiquen con estos pacientes deberán serlo también. Y cualquier tipo de intervención deberá ser flexible para adaptarse a las características específicas del paciente. Esta flexibilidad y heterogeneidad 
exige, por lo tanto, que el responsable de la intervención esté capacitado –además- para realizar la evaluación neurocognitiva adecuada que determine las capacidades 
cognitivas y conductuales más dañadas en los pacientes con demencia.

 Evaluación neurocognitiva adecuada implica utilizar las pruebas cognitivas idóneas para medir capacidades específicas. No implica hacer una evaluación neuropsicológica con fines diagnósticos, sino desarrollar la intervención más adecuada para el paciente con demencia.

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